ayer soñe contigo [aunque fue en otro idioma]:
'
- si estuviese muerta, ¿cómo lo sabrías?
- no sé... creo que nunca podría saberlo con certeza. Al fin y al cabo, no nos conocemos, ¿verdad?
Además, las personas a más de 50 kilómetros no son más que códigos binarios... ¿acaso morís las personas en base de dos?
- Así que no lo suficiente...
- ... ¿qué?
- Estás soñando. No te hagas el idiota. De sobra sabes lo que estoy pensando.
...
- Claro que te quiero.
- Ahá...
- Mierda. Si es un sueño sabes de sobra lo que pienso de tí, imbécil.
- No. Lo único que sabemos es lo que tú te has obligado a creer.
[...]
'